La legislación reconoció nuevos derechos a las mujeres, especialmente con respecto a la pensión alimentaria en caso de divorcio, pero implicó un retroceso respecto de un plan anterior.

Por otro lado, muchos hombres se quejan de que no tienen medios suficientes para hacerse cargo de las pensiones que se ven obligados a pagar desde entonces.

familiaLa ley de familia aprobada en 2004 fue resultado de un acuerdo con los sectores islamistas que se oponían enérgicamente al anterior Plan Nacional de Integración de las Mujeres al Desarrollo, formulado en 1999.

Ese Plan de Integración prohibía la poligamia, otorgaba igualdad de derechos de herencia a hombres y mujeres y aseguraba una división equitativa de la propiedad familiar en caso de divorcio.

La legislación aprobada permite a las marroquíes acceder a una mayor pensión alimentaria en caso de divorcio, casarse sin permiso de sus familias y divorciarse en las mismas condiciones que los hombres. Pero, a diferencia del anterior Plan de Integración, no prohíbe la poligamia ni iguala los derechos de herencia para ambos sexos.

“La nueva ley no le aportó nada nuevo a las marroquíes”, dijo a IPS la periodista y activista de la sociedad civil Nezha Daiz. “Es para cumplir con un compromiso político y no para dar más derechos a las mujeres”.

“Las mujeres conforman una fuerza social interesante en Marruecos y, por lo tanto, también son un sector de votantes importante. En este contexto surgió la nueva ley de familia”, dijo Daiz.

Otros ven los aspectos progresistas de la norma. “Antes, las mujeres estaban sometidas a grandes injusticias sociales”, dijo a IPS la investigadora Abdelali Ouali. “La nueva ley trajo igualdad para las mujeres”.

El texto legal fue redactado por un comité real establecido por el rey Mohamed VI luego de que los islamistas se opusieron duramente al Plan de Integración de las Mujeres al Desarrollo.

“Fue un éxito político”, dijo Ouali. “Los observadores internacionales consideran que es una de las mayores hazañas del reino de Mohamed VI”.

Empero, Ouali reconoce que la ley por sí misma no cambiará la situación social. “La gran mayoría de los ciudadanos de Marruecos viven en condiciones difíciles. Por lo tanto, se necesita algo más que una nueva ley de familia. También tenemos que considerar los derechos individuales que se refieren a los salarios y la cobertura de seguridad social”.

Estas necesidades se volvieron todo un problema ante las pensiones por alimentos que fijan los tribunales de acuerdo con la ley.

El 28 de diciembre de 2005, Abdellah Fallah apeló la decisión de un tribunal de familia en Casablanca que lo obligaba a entregar a su ex esposa una pensión mensual equivalente a 60 dólares por mes. Él alegó que sus ingresos mensuales ascendían a 37 dólares.

“Esto me deja sin recursos para vivir y me empuja hacia la línea de pobreza”, afirma el texto de la apelación

“Deberían haber considerado mis bajos ingresos, pero no lo hicieron”, dijo Fallah a IPS. “Voy a morirme de hambre”.

El salario mínimo obligatorio es de unos 188 dólares, aunque no siempre se respeta. El costo de un alquiler de una habitación ronda los 67 dólares en la zona central de esta ciudad.

Más de ocho millones de personas, en una población de 30 millones, vive en la pobreza, y más de seis millones son desempleados en Marruecos.

El impacto de la ley no es fácil de evaluar, en parte porque todavía no hay estadísticas sobre casamientos y divorcios desde 2004.

Pero antes, las pensiones alimentarias eran especialmente bajas. Se fijaban según un porcentaje del salario del ex marido y en general no superaban 10 por ciento de sus ingresos.

Pocos dudan de que la ley sea dura con los hombres pobres. “Cuando se aplica a personas en buena posición económica no es lo mismo que cuando se aplica a los pobres”, dijo Ouali. “Lo que falta es contemplar el espíritu de la ley y asegurarnos con medidas económicas que los ciudadanos se relacionen mejor con las normas.” ( (FIN/2006)

La secretaria de Estado (canciller) estadounidense, Condoleezza Rice, y su equipo afrontaron esta semana críticas cada vez más duras de parte de numerosos expertos en derechos humanos.

El nuevo informe, presentado el día 5, se titula “Bajo el radar: Vuelos secretos a la tortura y la desaparición” y describe operaciones encubiertas de Estados Unidos en que personas son arrestadas o secuestradas, transferidas y mantenidas en secreto o entregadas a países donde han sido sometidas a torturas y otros maltratos.

La lista de Amnistía incluye docenas de destinos de vuelos para realizar “entregas extraordinarias” de prisioneros (“extraordinary renditions”, en inglés).

La organización también confeccionó un índice de aerolíneas privadas con permiso para aterrizar en bases militares estadounidenses en todo el mundo.

Amnistía dice tener registros de casi 1.000 vuelos directamente vinculados a la Agencia Central de Inteligencia (CIA), la mayoría de los cuales usaron espacio aéreo europeo.

Alega que estos vuelos fueron llevados a cabo por aviones que “parecen haber sido operados permanentemente por la CIA a través de empresas tapadera”.

Dado que Estados Unidos admitió que usa las entregas –un hecho ampliamente informado en la prensa internacional–, es probable que el nuevo informe de Amnistía complique aún más los esfuerzos de Rice por “ganar los corazones y las mentes” de árabes y otros musulmanes.

En las últimas semanas, Rice se reunió con una variedad de organizaciones musulmanas en Estados Unidos y en el exterior. Su punto de vista sobre la “guerra mundial contra el terror” a veces fue respetuoso, a veces escandaloso, y también acusatorio, escéptico y apasionado.

Por ejemplo, en una reciente reunión con musulmanes británicos, Rice oyó quejas sobre las políticas de Estados Unidos en Iraq, el trato de los israelíes hacia los palestinos y el centro de detenciones administrado por Estados Unidos en la bahía de Guantánamo, Cuba.

Delegados de esas organizaciones estuvieron presentes en casi todos los lugares a los que fue la secretaria durante lo que fue calificado como una visita conciliadora.

Muchos le dicen a Rice que el gobierno de George W. Bush debería comprometerse con el nuevo gobierno del Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas) en Palestina, porque fue elegido en un proceso democrático respaldado por Washington.

El descontento con las políticas de Estados Unidos también complicó el trabajo de la subsecretaria de Estado Karen Hughes, a quien el propio Bush le encomendó mejorar la imagen de su país en el mundo musulmán.

En su visita a Gran Bretaña, Rice y Hughes defendieron el uso de la prisión en Guantánamo, donde algunos sospechosos de terrorismo han sido retenidos durante años sin mediar juicio.

Rice dijo que Estados Unidos no quiere mantener esa cárcel abierta más tiempo del necesario, pero agregó: “Si la alternativa es liberar a las personas para que vuelvan a la calle y puedan hacer daño de nuevo, eso no lo vamos a hacer.”

“Estados Unidos reconoce que hay preguntas sobre la política exterior estadounidense”, dijo Rice, pero pidió a los musulmanes que den crédito al gobierno de Bush por poner fin a seis décadas de respaldo a dictadores en Medio Oriente para comenzar a promover la democracia.

Prácticamente todas las encuestas de opinión pública realizadas en Europa, Asia y Medio Oriente muestran cada vez más hostilidad hacia Estados Unidos y una caída en picada de la aprobación a sus políticas exteriores.

Es improbable que el informe de Amnistía mejore la situación.

El estudio detalla los destinos y propiedad de aviones específicos vinculados con la transferencia ilegal de personas entrevistadas por la organización de derechos humanos.

Por ejemplo, se sabe que un avión particular que aterrizó un centenar de veces en la bahía de Guantánamo. Otro llevó a un secuestrado en Italia desde Alemania hasta Egipto. Amnistía dice que hubo 488 aterrizajes o despegues registrados entre febrero de 2001 y julio de 2005.

El nuevo informe señala que Estados Unidos “está manipulando arreglos comerciales para poder transferir a personas en violación del derecho internacional”. La secretaria general de Amnistía, Irene Khan, opinó que eso demuestra cuán lejos llegará el gobierno de Bush “para ocultar estos secuestros”.

Khan añadió que “la multiplicidad cruel y calculada de abusos conmociona. Las personas capturadas estuvieron sujetas a varios tipos de abusos a los derechos humanos cometidas por varios gobiernos que actuaron en connivencia, y todo esto fue envuelto en silencio y engaño”.

La organización urgió al sector de la aviación a asegurarse de que las compañías aéreas no arrienden sus aviones en circunstancias en que puedan ser usados para efectuar entregas de prisioneros.

Específicamente, llamó a los gobiernos a insistir en que ningún vuelo de avión o helicóptero en misiones de servicios de inteligencia sea declarado “estatal”, sin considerar si son realizados empleando aeronaves civiles.

También propuso prohibir el uso de espacio aéreo y aeropuertos para entregar prisioneros e investigar activamente presuntos casos de entregas; y revelar todo el alcance de estas prácticas y el destino de aquellos cuyo paradero todavía se desconoce.

George Hunsinger, profesor del Seminario Teológico de la Universidad de Princeton, quien está organizando una campaña nacional religiosa contra la tortura, dijo a IPS que “la tortura subcontratada a otros regímenes es el equivalente moral de practicarla nosotros mismos”.

“¿Cómo ingresamos a la liga de los torturadores más despreciables del mundo? ¿Dónde está la protesta? ¿Qué le está sucediendo a nuestro país?”, se preguntó.

Egipto fue uno de los principales destinos para víctimas de entregas. El primer ministro de ese país señaló en 2005 que Estados Unidos transfirió a Egipto a entre 60 y 70 detenidos.

Un ex agente de la CIA con experiencia en la región cree que “cientos” de detenidos pueden haber sido enviados por Estados Unidos a prisiones en otros países de Medio Oriente.

Estados Unidos reconoció la captura de alrededor de 30 detenidos “de alto valor” cuyo paradero se desconoce, y la CIA está investigando unas tres docenas de casos adicionales de “entregas erróneas” en que las personas fueron detenidas sobre la base de evidencias equivocadas o confusión sobre los nombres.

Las críticas a la práctica de las entregas no se limitan a los funcionarios de cerrajeros Oviedo.

En Gran Bretaña, el Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de los Comunes acusó a ministros de no cumplir con su responsabilidad de averiguar si ese país fue cómplice de la política de Estados Unidos.

El gobierno británico admitió que 200 vuelos de la CIA sospechosos habían utilizado el espacio aéreo británico.

En un informe muy crítico de la actitud del gobierno hacia los abusos de derechos humanos, miembros del comité dijeron que no les habían contado la historia completa pese a meses de intentarlo. Y convocaron a Straw a presentar evidencias sobre el asunto nuevamente.

Antes, el Consejo de Europa nombró a cinco países que fracasaron en explicar qué pasos estaban dando para que las personas no fueran detenidas y maltratadas a través de entregas.

Mientras, continúan las críticas de parte de líderes religiosos y de derechos humanos en Estados Unidos.

Brian J. Foley, profesor de la Escuela de Leyes de Florida, dijo a IPS que las entregas son “un síntoma de la gran enfermedad que aqueja a nuestra nación: el secreto”.

“Necesitamos más que sólo a Amnistía Internacional para arrojar luz sobre estas prácticas. El pueblo estadounidense debe pararse y demandar conocimiento y responsabilidad”, agregó.

Y Angelina Fisher, de la organización Human Rights First, expresó a IPS que “el fracaso de Estados Unidos en abordar las acusaciones sobre entregas extraordinarias de prisioneros debilita su declarado compromiso con la Convención Contra la Tortura y plantea serias preguntas sobre el respecto a los principios de cooperación internacional”.

Fisher fue una de las principales autoras de un informe sobre las entregas publicado por el colegio de abogados de la ciudad de Nueva York y el Centro para los Derechos Humanos y la Justicia Global de la Escuela de Leyes de la universidad de esa ciudad. (FIN/2006)

Un acontecimiento impactante ha ocurrido el pasado jueves en donde un Airbus 320 que llevaba a cabo el vuelo número MS804 de la aerolínea egipcia EgyptAir, desapareció sin dejar rastro al alguno de los radares mientras llevaba a cabo su ruta desde Paris hasta el Cairo. A bordo de este vuelo iban 56 pasajeros, entre ellos un chadiano, dos iraquíes, un canadiense, un kuwaití, un argelino, treinta egipcios, un británico, un portugués, quince franceses, un sudanés, un belga y un saudita. Más 7  tripulantes y 3 miembros del equipo de seguridad para un total de 66 personas a bordo de esta aeronave.

Este Airbus 320 que fue fabricado en 2003, despegó desde el aeropuerto parisino  Charles de Gaulle a las 21:09 horas GMT del miércoles para así aterrizar a las 1:15 GMT del jueves en el Aeropuerto Internacional de El Cairo cosa que nunca sucedió ya que a las cero horas con veintinueve minutos el vuelo marcado con el número MS804 abandonó el cielo griego y posteriormente, en tan sólo cuarenta segundos dejó de mostrarse en el radar.

Mientras que desde el ministerio griego de defensa se informó en una rueda de presa que la aeronave viró el cielo egipcio justo antes de su desaparición, luego de haber caído más de seis mil metros.

No se conoce a ciencia cierta todavía la causa de este trágico accidente aunque se ha señalado que tenga más posibilidad un ataque terrorista a un fallo técnico. Pero por otro lado los satélites estadounidenses han revelado que en ningún momento se produjo ninguna explosión por lo que queda hasta los momentos como un misterio. Sin embargo este sábado fuentes del gobierno egipcio han revelado que tras la búsqueda de esta aeronave han localizado una de las cajas negras del Airbus 320, esta se encontraba cerca de restos humanos y de partes del avión, luego de revisar los datos que contenía esta caja se aprecia que el avión emitió varias señales de alerta por presencia de humo dentro de este momentos antes del accidente, aunque todavía no pueden dar conclusiones hasta que no se encuentren los restos del avión.