| La
vacuna, ¿para cuándo? |
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Ya
son mas de diez años de búsqueda de una vacuna contra
el SIDA y la esperanza aumenta ante cada nuevo ensayo. Aunque la
mayoría de científicos es prudente en cuanto a pronósticos,
se espera tener éxito dentro de dos a cinco años
Por
Patricia Grogg
LA
HABANA.- El hallazgo de una vacuna preventiva contra el virus de
inmunodeficiencia humana (VIH), que este año causó
la muerte de tres millones de personas en el mundo, podría
estar cercano, pero la comunidad científica prefiere tener
cautela a la hora de los pronósticos.
''Aún
estamos lejos de lograr una vacuna eficaz contra el VIH. Incluso
las compañías más avanzadas no parecen tener
grandes posibilidades de éxito al menos en el futuro inmediato'',
dijo Carlos Duarte, jefe del grupo de investigadores que busca la
vacuna en Cuba, el único país de América Latina
que se involucró de manera sostenida en esta empresa desde
1992.
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Científicos
de diversos países, quienes participaron en una conferencia
sobre el tema a mediados de año en la ciudad estadounidense
de Filadelfia, también fueron prudentes y advirtieron
que el proceso será lento.
"Lo
que esperamos, en realidad, es tener pronto una vacuna que
aminore la enfermedad. Luego, una mejor vacuna que prevenga
la infección en algunas personas, y así, mientras
aprendemos a generar una respuesta inmunológica protectiva'',
dijo entonces Norman Levin, de la Escuela de Medicina de Harvard.
Sin
embargo, la esperanza aumenta ante cada nuevo ensayo, para
algunos de los cuales se prevén resultados en plazos
de entre dos y cinco años. ''Aún cuando esta
vacuna no fuera efectiva, sé que este estudio es un
paso importante hacia su descubrimiento'', reflexionó
uno de los voluntarios involucrados en un ensayo iniciado
a principios de noviembre en Brasil.
Coordinado
por el Instituto Pasteur de Francia y las universidades de
Pittsburg y Rochester, de Estados Unidos, el proyecto prueba
en Brasil una vacuna formada por una combinación de
la proteína gp120, que se encuentra en la superficie
externa del VIH, y del vector canaripox, que tiene copias
de genes del VIH reproducidas mediante ingeniería genética.
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Una de las
vacunas más prometedoras es la basada en la proteína
gp120, de la empresa VaxGen, de Estados Unidos. Foto:
Photo Stock.
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El
vector canaripox es producido por Aventis Pasteur en Francia, y
el gp120 por VaxGen en California, Estados Unidos. En ambos casos
se trata del subtipo B del virus.
Los
científicos identifican las diferentes cepas del VIH con
las letras de A y la J, cada una de las cuales tiene características
genéticas específicas. El subtipo A se encuentra,
sobre todo, en Africa Subsahariana; el B en América, Europa,
Japón y Australia y el E en Tailandia y otros países
del sureste del Asia.
La
experiencia en Brasil, que se encuentra en su fase II (pruebas en
voluntarios humanos), busca estudiar la reacción de los pacientes
y el previsto desarrollo de anticuerpos y otras respuestas inmunológicas,
según indicaron participantes en el proyecto.
La
fase III (prueba de eficacia en grupos mayores de voluntarios) de
la vacuna está prevista para los primeros meses de 2003 en
Estados Unidos, varios países del Caribe (Haití, Trinidad
Tobago y posiblemente República Dominicana) y América
Latina (Argentina, Brasil, Honduras y probablemente Perú).
Pero
antes se conocerán los resultados de una vacuna producida
a través de ingeniería genética por la empresa
estadounidense VaxGen, basada en la proteína gp120 en dos
versiones diferentes, correspondientes al subtipo B y E del VIH.
Las
pruebas para determinar la eficacia de este prototipo de vacuna
comenzaron en 1998 en Estados Unidos, en la versión del subtipo
B, que es el existente en ese país.
Una
vacuna experimental similar, aunque basada en el subtipo E del virus,
se comenzó a probar en Tailandia en marzo de 1999.
Se
prevé que los resultados de ese ensayo estarán listos
a fines del año próximo en Estados Unidos y al siguiente
en Tailandia, informó José Esparza, Coordinador de
las Iniciativas para Vacunas contra el VIH de la Organización
Mundial de la Salud, OMS, y del Programa Conjunto de las Naciones
Unidas contra el VIH/SIDA, ONUSIDA.
El
experto consideró que ''resulta muy difícil saber''
cuál vacuna es más prometedora, pero sí se
puede decir que la vacuna ''más avanzada es la basada en
gp120 (de VaxGen) que induce anticuerpos'', aunque aún falta
saber si funcionará.
Según
el especialista, una vacuna ''ideal'' contra el VIH sería
aquella capaz de inducir tanto inmunidad humoral (anticuerpos) como
celular (linfocitos T citotóxicos), lo que explica que se
estén probando candidatos vacunales en combinación.
''La
mejor vacuna preventiva debería proteger totalmente contra
la infección por el VIH, pero es posible que eso sea muy
difícil y sólo
disminuya la carga viral en las personas vacunadas que lleguen a
infectarse'', alertó Esparza.
En
su opinión, esa vacuna, aunque ''imperfecta'', podría
tener un gran valor desde el punto de vista personal y de salud
pública, aunque el mensaje importante que debe darse es que
un futuro antídoto contra el VIH no va a ser una "bala
mágica" que reemplace otras formas de prevención.
De
acuerdo al experto de OMS y ONUSIDA, una vez ''descubierta'' la
vacuna eficaz, se necesitará al menos un año más
para que sea aprobada. Luego, hay que producir la vacuna comercialmente
y en las cantidades necesarias, lo que podría traer consigo
un retraso en su uso extensivo.
El
número de dosis que hará falta depende, a su juicio,
de muchos factores, que incluyen el grado de eficacia de la vacuna
en general y en relación con los diferentes subtipos del
virus, duración de la inmunidad protectora y costo del antídoto,
entre otros.
''Una
vacuna no erradicará rápidamente la epidemia del VIH,
pero ciertamente contribuirá a reducir el número de
nuevas infecciones, especialmente en los países en vías
de desarrollo", comentó Esparza.
"Nosotros
visualizamos la vacuna como otra intervención que formaría
parte de un paquete de medidas preventivas'', acotó.
El
proceso de gestación de una vacuna dura alrededor de 10 años,
si todo transcurre sin retrocesos y comienza con pruebas experimentales
y en animales, seguidas de estudios clínicos en seres humanos,
en sus tres fases.
La
primera etapa permite investigar de forma general si la vacuna es
segura, en la segunda se estudia con mayor profundidad la respuesta
inmunológica contra la vacuna y la tercera decide la eficacia
de la vacuna en proteger contra la enfermedad.
Los
primeros ensayos en fase I de un candidato vacunal contra el VIH
se iniciaron en 1987 en Estados Unidos. Hasta la fecha se probaron
en fases I y II más de 30 diferentes tipos de vacunas experimentales,
la mayoría en Estados Unidos y Europa, pero también
en países del Sur, como China, Brasil, Tailandia y Cuba.
Este
último país impulsa desde principios de la pasada
década un proyecto para obtener una vacuna preventiva contra
el VIH.
Duarte, jefe del grupo de investigadores que busca el antídoto
en Cuba, no descartó su próxima aplicación
terapéutica en pacientes con SIDA, pero, como la mayor parte
de científicos en el mundo, prefirió no adelantar
plazos al respecto.
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